Fue motivo de mucho orgullo y mucha honra hablar en nombre de los neoacadémicos.
Discurso de posesión en la Academia Brasileña de Bellas Artes.
“Señora Presidenta de la Academia Brasileña de Bellas Artes; autoridades presentes; Señoras y Señores Cofrades; señoras y señores.
Ante todo pido permiso para usar la palabra en nombre de los neoacadémicos, nuevos compañeros, todos con una larga jornada en favor del arte brasileño y de sus vertientes. Hoy compartimos la alegría y la satisfacción de convertirnos en inmortales en la Academia Brasileña de Bellas Artes.
Nuestros sinceros agradecimientos a la Presidenta de la ABBA, señora Vera Gonzalez. Agradecemos también a todo el Cuerpo Directivo. Somos profundamente gratos por el voto de confianza y por haber sido agraciados con tan noble honra. Sea ocupando una de las cátedras o como académico honoris–causa.
Reiteramos el compromiso de continuar valorizando y divulgando el arte brasileño donde estemos; ahora con la credencial de legítimos representantes. Vinimos para cosechar y sembrar. Por tanto, a las señoras y señores Cofrades, prometemos una fraterna convivencia dentro del más elevado espíritu de respeto y admiración.
Es del escritor francés Marcel Proust la frase: «Es necesario nunca tener miedo de ir lejos, porque la verdad está siempre más adelante».
Con ese pensamiento, y al ser recibidos en esta ilustre casa, declaramos que no tendremos miedo de ir más lejos y de llevar el nombre de la Academia Brasileña de Bellas Artes con nosotros. Nos ponemos a disposición para contribuir, humildemente pero con mucho celo, a su engrandecimiento. Honrando nuestro medallón con respeto, devoción y fidelidad.
Marcelo Azzeva”



